
Particularmente patético es el contenido de la sobremesa. De cada diez spots, nueve tienen como protagonistas a una mujer. Decrépita, para más señas. Trátase de una mujer que usa dentadura postiza y precisa fijación de la misma; de otra, o la misma mujer, que tiene pérdidas de orina y que puede recuperar una vida medio normal gracias a una determinada marca de compresas; de la señora en cuestión que además padece hemorroides, sumadas de forma no sabemos si obligatoria u opcional a un picor insoportable de la zona genital que le quita las ganas "de todo" (enunciado que expresa dando vueltas al anillo matrimonial): la pobre sufre también de misteriosas irregularidades que se solucionan con Activia
Descansamos... que llega la Concha García Campoy con su colchón de latex que te vende por ná y menos, supongo que para solucionar tu artrosis, que es lo único que te falta por tener...
ah! ¿no? no! porque se podría pensar que con todas las carencias descritas anteriormente por lo menos eres una competente persona ama de casa...
pero no
tampoco
porque para remate llega el Cillit Bang
el típico superhombre que aparece para salvar a la débil hembra de su incapacidad funcional incluso para mantener limpia su casa, mínimo que se le supone.
Y, de todo el bloque publicitario, de toda esta tarta, qué se ofrece a los hombres?
Un Danacol... uno al día
ellos solo padecen de colesterol....
¿de veras?